Los alumnos investigados por la agresión a un compañero del Torres Quevedo dejarán el centro "de forma voluntaria"

Los estudiantes investigados por la agresión a un compañero con parálisis cerebral en el Instituto de Enseñanza Secundaria (IES) Leonardo Torres Quevedo de Santander dejarán el centro de manera voluntaria el próximo jueves 3 de abril, y serán trasladados a otros centros educativos.
Así lo ha comunicado el consejero de Educación, Sergio Silva, tras la solicitud de la Fiscalía de una orden de alejamiento para los menores implicados, tanto de la víctima como del instituto, en relación con posibles delitos de lesiones o maltrato y discriminación. Esto ocurre después de varias reuniones con las familias de los alumnos implicados.
"Las familias, creo que en un contexto de entender la situación, han accedido voluntariamente a esta situación y creo que eso va a ayudar a, entre comillas, normalizar las cosas"
"Las familias, creo que en un contexto de entender la situación, han accedido voluntariamente a esta situación y creo que eso va a ayudar a, entre comillas, normalizar las cosas", señaló Silva este martes en declaraciones a la prensa, antes de inaugurar el XVI Congreso de Educación de Cantabria en la Facultad de Derecho y Económicas.
MEDIDAS Y ASISTENCIA
Por otro lado, el titular de Educación ha informado que los alumnos implicados en la agresión no asisten físicamente al centro desde el pasado jueves y están recibiendo educación telemática "para que el impacto en ellos sea lo menor posible". Además, un equipo de alteración de las emociones y conductas de la estructura de educación inclusiva que ha estado trabajando en el Torres Quevedo "prácticamente desde el minuto uno" con las familias y los alumnos.
Silva ha apelado a "respetar la situación", teniendo en cuenta el contexto de este caso, "tan complejo y con tantas aristas", dado que los investigados son "menores de edad", de cara a intentar "reconducir la situación" que, "como educadores, es lo principal".
Ha indicado que "no hay ningún expediente abierto" y, tanto la Dirección, como el Servicio de Inspección Educativa y, en general, toda la Consejería de Educación, "lo que ha dado prioridad en este momento es a resolver la situación de Antonio y el contexto que se había generado". Asimismo, ha llamado a "hacer una reflexión" sobre el trabajo de los centros y los equipos directivos en Cantabria, cuyo contexto de su trabajo es "muy complicado".
"En este caso algo no ha funcionado porque es obvio si se ha producido esta situación, pero creo que precisamente las cuestiones más primarias a las que deberíamos atender es a cómo es posible que en la educación chicos y chicas de 16 años se vean envueltos en estas situaciones, más que a cuestiones disciplinarias, que no digo que no tengan su importancia, pero para nosotros no es, en absoluto, una prioridad"
Finalmente, ha apuntado que "la angustia" que se ha generado tras hacerse viral este caso, tanto por parte de los agredidos, los agresores y en la propia comunidad educativa, "habrá que tratarlo a lo largo del tiempo en tutorías", y en algunos centros ya lo están abordando.