Industria

La empresa canadiense iniciará los sondeos de zinc en el Besaya

Presentación del proyecto minero

El Gobierno anuncia que el segundo permiso de investigación minera será concedido a la firma australiana antes de que acabe este año.

La empresa canadiense Emérita Resources prevé comenzar el próximo mes de febrero las perforaciones necesarias para la posterior extracción de zinc en la cuenca del Besaya, que precisará una mina que se espera construir en 2020.

En esta primera fase de sondeos, que han sido adjudicados esta semana, la firma invertirá 17 millones de euros. Arrancará los trabajos con una o dos máquinas que, ante del previsible aumento de la actividad, se ampliarían a tres o cuatro, en tanto que el número de empleos directos llegaría a 75.

Después, una vez obtenga los permisos necesarios para la explotación del mineral -a priori se calcula que hay 20 millones de toneladas en suelos de Torrelavega, Reocín, Cartes, Puente San Miguel y Santillana del Mar- y si "todo va bien", la empresa construirá la mina para la extracción.

Así lo ha indicado este martes Joaquín Merino, presidente de Emérita Resources y Cantábrica del Zinc, en una rueda de prensa que ha ofrecido junto a David Gower, CEO-jefe ejecutivo de la empresa y director de Forbes & Manhattan, en la sede del Gobierno de Cantabria y en la que ambos han estado acompañados por el presidente regional, Miguel Ángel Revilla, y el consejero de Industria, Francisco Martín.

Los dos representantes de la empresa que ejecutará el proyecto minero han señalado que el volumen de inversión final superará los 500 millones de euros, y ha apuntado también que se podrán llegar a precisar un millar de trabajos directos durante la fase de construcción de la mina, a los que habrá que sumar los indirectos que se generen, que podrían superar los 2.500.

SONDEOS 

En cuanto al arranque, el presidente de Cantábrica de Zinc ha concretado que los sondeos comenzarán en unos 6.000 metros, unos trabajos que se desarrollarán durante unos dos o tres meses para obtener en este momento los primeros resultados. De confirmarse las previsiones de mineral, se aumentarán los recursos para pasar al desarrollo y construcción de la mina en 2020.

La empresa estima la existencia de dos masas de mineral, cada una de 10 millones de toneladas, lo que conllevará para su extracción la construcción de una mina subterránea y las correspondientes instalaciones para hacer efectivo todo el proceso industrial, lo que requerirá una parte "importante" de mano de obra directa e indirecta, de unas 2.500 personas, ha dicho Merino.

David Gower ha agradecido la atención del Gobierno cántabro para sacar este proyecto adelante. "Es muy importante como inversores extranjeros que el gobierno te facilite los apoyos necesarios para emprender", ha declarado el máximo responsable de la empresa canadiense, quien ha asegurado que están "listos" para iniciar el proyecto y comenzar con la inversión comprometida en la Comunidad Autónoma.

UNO DE LOS PROYECTOS MÁS IMPORTANTES DE CANTABRIA 

De confirmarse los sondeos, Revilla ha afirmado que el proyecto industrial será "uno de los más importantes" que han llegado a Cantabria y "cambiará" la comarca del Besaya. Por ello ha lamentado que el Gobierno se encontrara "solo" en un tema de "tanta claridad" y no contara con el apoyo necesario del Partido Popular para acometer la modificación de la Ley de Minas que ha sido necesaria para facilitar la iniciativa empresarial.

"He puesto muchísima ilusión y desde el Gobierno estamos ansiosos de confirmar las expectativas", ha dicho Revilla, quien ha valorado además la contribución del proyecto a la actividad del puerto de Santander, que se va a ver "muy beneficiado" de esta actividad, junto a otros sectores de Cantabria.

El presidente ha resaltado la competencia entre empresas y las garantías de la iniciativa de Reocín, que suscitan importantes inversiones iniciales. Esto demuestra, a su juicio, que "estamos por el buen camino y que esto va a salir bien".

Por su parte, el consejero de Innovación, Industria, Turismo y Comercio se ha referido a la relevancia del proyecto con respecto a la inversión y a la generación de empleos que supone.

"Tenemos que ser conscientes de su importancia porque hablar de más de 2.000 empleos y un volumen de inversión de 500 millones de euros en un solo proceso es algo nunca visto en Cantabria", añadiendo que por ese motivo es necesario que los procedimientos realizados tengan la máxima seguridad jurídica.

Ha señalado que ahora la cuestión es cuánto y dónde, algo que se sabrá en seis meses, y que el hecho de que el viernes se haya concedido el permiso de exploración y que hoy estén aquí los responsables de la empresa para confirmar el compromiso es algo que hay que agradecerles.

Con respecto a los plazos, Martín ha justificado el tiempo empleado en la necesidad de garantizar los trámites y la circunstancia de que cuanto más grandes son los proyectos, mayores son los "enemigos" y "tropiezos", añadiendo que el Gobierno está en disposición de tramitar los futuros permisos de extracción y salvar los obstáculos que se presenten con "solvencia jurídica administrativa".

Finalmente, el Gobierno de Cantabria ha adelantado que el segundo permiso de investigación minera en la comarca del Besaya será concedido a la empresa australiana Slipstream Resources antes de que finalice el año.